El TSJ archiva la imputación de cohecho que pesaba sobre el alcalde de Totana
Jorge Muñoz |
El abogado Salvador Pérez Piña, que representa a la familia, mostró ayer su satisfacción por una sentencia que "reconoce que el derecho al honor y a la intimidad no son sólo patrimonio de los famosos, sino que también ampara a las personas anónimas". El letrado valoró la intervención del juez de Primera Instancia, que comprobó la identidad de cada una de las personas que aparecían en el vídeo, y de la Audiencia de Sevilla, que confirmó la indemnización.
Para la cadena, las imágenes se difundieron por el interés del personaje público y la familia del bautizo aparecía de forma accesoria a la noticia, pero el tribunal insiste en que "si hay algo accesorio en la grabación es la figura de Farruquito, ya que la noticia de su asistencia al bautizo no hubiera perdido contenido si sólo hubieran sido emitidas imágenes de él, sin hacer alusión específica -y menos aún denigrante- a terceras personas".
La justicia ha considerado que las informaciones publicadas por ambos medios en el mes de junio del 2004, referentes a una condena que había recaído sobre el doctor, suponían una intromisión ilegítima en su derecho al honor, por lo que estima que éste debe ser indemnizado en la cantidad de 20.000 euros por parte del diario escrito, en una cantidad idéntica por laverdad.es y en igual cuantía por parte de la entidad El Defensor del Paciente (Adepa), por las consideraciones que su portavoz hizo en estos medios de comunicación. Igualmente se condena a estas tres partes al pago de los intereses legales y de las costas generadas en el proceso.
La resolución judicial tiene su origen en las informaciones publicadas los días 10 de junio del 2004 en laverdad.es, y el día después en el periódico La Verdad, basadas en la condena impuesta al doctor Martínez Pertusa por haber intervenido a un paciente sin haber requerido su consentimiento informado por escrito. La operación quirúrgica se había realizado en el año 2000 a un enfermo de cáncer, quien a día de hoy se encuentra recuperado de esa patología. En la sentencia se hacía constar que no se había demostrado negligencia o falta de pericia en la actuación profesional del médico.
Martínez Pertusa interpuso sendas demandas contra La Verdad, la edición digital laverdad.es y El Defensor del Paciente por estimar que las informaciones difundidas sobre su persona eran inveraces, dañaban su imagen por la difusión de una fotografía suya y atentaban contra su derecho al honor. Por ello reclamaba a cada una de las partes demandadas una indemnización de 20.000 euros. Las pretensiones de Martínez Pertusa fueron estimadas en primera instancia por el Juzgado número 10 de la capital y ahora el fallo ha sido confirmado en su integridad por la Audiencia Provincial de Murcia.